Agnés Varda por sí misma

VARDA PAR AGNÉS.
2.019 Francia.
115’
Desde el 5 de julio de 2019 en los cines españoles.
A CONTRACORRIENTE FILMS.

Agnés Varda debió ser una mujer muy especial, con su aspecto de eterna inocencia y sus gestos de una juventud inexplicable a sus 90 años. En Varda por Agnés, ella aparece sobre un escenario y nos va presentando su obra, mientras proyecta este documental, a modo de fe de vida, ante un público que forma parte también de la película.

Agnés Varda debió ser muy especial, diferente a cualquier mujer de su tiempo y a otras fotógrafas, cineastas y artistas en general. Una feminista sin tensión, sin consignas, que trabajaba del modo más fluido posible. Ella no necesitaba adoctrinar ni arengar a nadie. Animaba a cualquier mujer a salir de la cocina y a coger una handycam, para contar las historias que viese, y las que le apeteciese contar. Un arma pequeña y fácil de usar, como instrumento emancipatorio.

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Y así, también quiso despedirse de su público de un modo muy especial, contándole los motivos y las maneras de lo que hizo en cine, y proyectándolo ante ellos. Para ello, la cineasta estableció tres máximas: 1. “inspiración”, que señalaba el sentido y el porqué de su trabajo, 2. “creación”, que establecía el cómo del mismo y 3. “compartir”, que es en lo que consiste exactamente este último documental titulado “Varda por Agnés”.

En él la directora nos muestra la historia de su producción cinematográfica, construida de un modo impulsivo, pero programado, a base de puro instinto, pero también empatía. Sabía observar comprendiendo, escuchar, fijándose en los detalles tal vez más absurdos, pero detalles que le conferían a la acción un carácter peculiar de lo que quería narrar exactamente. Además, Varda era una directora muy económica, necesitaba menos presupuesto que muchos directores del momento.

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Así, en el documental va haciendo un breve repaso con su narración a las imágenes y películas que considera cruciales en su larga obra:

La pointe Courte, de 1955.

Cleo de 5 a 7, 1962, film ya en la línea de la Nouvelle Vague.

La felicidad, 1965.

Black Panther, 1968, rodada en Los Ángeles.

Daguerrotipos, 1975.

Una canta, la otra no, 1977.

Documental sobre Los Ángeles,1981.

Sin techo ni ley, 1985, película por la que obtuvo el León de Oro ese mismo año.

Las playas de Agnés, 2008.

Visages, Villages, con el muralista JR.

Sus participaciones en muestras como la Bienal de Venecia, en 2003 y 2005 con Les 3 boutons, para Miu Miu (Miuccia Prada)

Agnés fue una cineasta especial, que no tuvo nada que envidiarle a su segundo marido, el magnífico Jacques Demy (Los paraguas de Cherburgo). En vida obtuvo más premios y condecoraciones –Louis Delluc Prize, René Clair, Legión de Honor, León de oro, Maxime Beckman Prize, Premio de Honor de la Academia de Hollywood, Premio Donostia de San Sebastián— que reconocimiento internacional real, y trabajó con los mejores actores franceses e internacionales. Por ello, y para poner de manifiesto su extensa obra, nos dejó este legado, poco antes de morir.

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About the author

Rosa María Criado Talavera es licenciada en Filosofía por la Universidad de Salamanca, especializada en Lógica y Filosofía de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha realizado estudios en el Istituto Lorenzo de' Medici en Florencia, en la Evans School de Los Ángeles, CA. y en los Goethe Institut de Madrid y Berlín.
Ha trabajado como responsable de Sensibilización de la ONG, Acsur- Las Segovias, y realizado multiples exposiciones como comisaria en Casa de América, sobre los crímenes de los paramilitares en El Salvador, o en El Círculo de Bellas Artes sobre Haití, en programas de concienciación social. Ha trabajado como responsable de Desarrollo en la Sección Nacional de Amnistía Internacional. Ha dirigido la Fundación para la Investigación de las Cooperativas de Trabajo Asociado. Ha coordinado exposiciones de Arte como Suite Venezia De Vicente Peris en Valencia y el Círculo de Bellas Artes en Madrid. Ha traducido algunos textos del inglés, como El análisis de la Belleza de W. Hogarth, Visor.