Una hija en Tokio

Dirigida por el belga Guillaume Senez, protagonizada por el popular y polifacético actor Romain Duris como Jay Da Costa, es esta una historia dramática contada sin dramatismo. Nadie es bueno ni malo del todo. No hay culpables. En Japón —hasta el próximo 1 de abril de 2026, en que cambiará la legislación— la custodia de los hijos menores, tras un divorcio, la obtiene un único progenitor que no está obligado a dejar al otro progenitor visitar a esos niños que, en la mayoría de las ocasiones “desaparecen”, hasta la mayoría de edad.

 Jay, el protagonista, era chef, pero su trabajo le impedía buscar a su hija, a la que ha dejado de ver hace 9 años, aunque está obligado a pasar una pensión mensual por la manutención.

Se hace taxista de noche y sigue intentando encontrar a su hija en Tokio, ayuda a compatriotas franceses en una situación semejante, ya que ser “gaijn” (extranjero) conlleva todavía más obstáculos para ver a los hijos tras un divorcio.

Al parecer en Japón se queda con la custodia el primero que, tras la separación, inscribe a los niños en el registro.

Por pura casualidad un compañero de la empresa de taxis coge una baja, Jay se hace cargo de su turno de mañana y tiene que recoger diariamente a una colegiala lesionada de unos 12 años, para llevarla al colegio. Es su hija Lily.

Jay no es un ángel, no se le presenta como un mártir, pero tampoco es un ser deplorable que no pueda visitar y pasar tiempo con su hija. Guillaume Senez plantea un dilema entre la legalidad y la justicia, que no suelen coincidir. Es una bonita historia, contada de un modo sutil pero realista, sin dejarse arrastrar por la lágrima fácil.

La película tuvo su estreno mundial en el Festival de Toronto y posteriormente formó parte de la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla. El guion está escrito entre Jean Denizot y el propio Senez, a partir de testimonios reales e investigando la legislación japonesa en materia de divorcios y patria potestad.

Participan también Judith Chemla y Mei Cirne-Masuki, como Lily. La película está producida por David Thion, quien también produjo la exitosa «Anatomía de una caída», y Jacques-Henri Bronckart «Close”.


Una hija en Tokio (Une part manquante).
Coproducción Francia, Bélgica y Japón, 2024.
A Contracorriente/Films
1 h 38’
Estreno en España el 20 de marzo de 2026.

Por Rosa Criado Talavera

Rosa María Criado Talavera es licenciada en Filosofía por la Universidad de Salamanca, especializada en Lógica y Filosofía de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha realizado estudios en el Istituto Lorenzo de' Medici en Florencia, en la Evans School de Los Ángeles, CA. y en los Goethe Institut de Madrid y Berlín. Ha trabajado como responsable de Sensibilización de la ONG, Acsur- Las Segovias, y realizado multiples exposiciones como comisaria en Casa de América, sobre los crímenes de los paramilitares en El Salvador, o en El Círculo de Bellas Artes sobre Haití, en programas de concienciación social. Ha trabajado como responsable de Desarrollo en la Sección Nacional de Amnistía Internacional. Ha dirigido la Fundación para la Investigación de las Cooperativas de Trabajo Asociado. Ha coordinado exposiciones de Arte como Suite Venezia De Vicente Peris en Valencia y el Círculo de Bellas Artes en Madrid. Ha traducido algunos textos del inglés, como El análisis de la Belleza de W. Hogarth, Visor.