A Contracorriente Films, estrena el 27 de febrero una nueva película sobre Jean Valjean. En esta ocasión, es un Jean Valjean muy lejano de la heroicidad, un hombre rudo, resentido, vengativo y cabreado con el mundo. Centrándose el guion en las 150 primeras páginas de la novela de Víctor Hugo, que suele tener entre 1500 y 1700 páginas, dependiendo de la edición.
Víctor Hugo, un romántico muy crítico con la Revolución, pacifista y humanista, deja entrever su concepción del ser humano, y la posibilidad de recuperar esa humanidad machacada por la injusticia y la miseria. Para Hugo, es la autoconciencia de ser humano, lo que nos hace serlo realmente.

El protagonista, Jean Valjean, recién salido de cumplir 19 años de prisión, por robar una hogaza de pan para sus sobrinos, camina durante días en busca de un refugio y algo de comida. Se encuentra con el rechazo general de esa sociedad post revolucionaria, miserable moral y materialmente. La sociedad que dejó el reinado del Terror. La Terreur había inundado Francia de una atmósfera deshumanizadora. Todo era pánico, todo era un sálvese quien pueda. La incertidumbre hacía desconfiar de cualquier persona y más si tenía un aspecto sucio y pobre, como era el caso de Valjean.
En esta nueva revisión de Los miserables, se muestra un Jean Valjean capaz de las mayores vilezas, un antihéroe, un mal salvaje, en contraposición al modelo de Rousseau, del que Víctor Hugo hereda su filosofía política y su modelo de justicia.
Valjean recibe cobijo y un abrazo amigo en Myriel, Monseñor Bienvenu, el ejemplo de la bondad absoluta, y comienza a recuperar su faceta de “buen salvaje”, de persona desinteresada y pacífica. Así que, de una manera ciertamente algo maniquea, se convertirá en un ejemplo de compromiso social y de justicia.
La película trata entonces de una interpretación muy diferente y menos edulcorada de la obra más popular del romanticismo francés. Muy interesante.

Los Miserables. El origen.
Dirigida por Éric Besnard.
Protagonizada por Grégory Gadebois, con Bernard Campan, Alexandra Lamy e Isabelle Carré.